Cuando la luz llegó a nuestro pueblo

El espíritu de superación que animó a los primeros habitantes de Claraz se fue cimentando en el trabajo, en la agricultura y ganadería, en el apoyo a la escuela, iglesia, comisaría, plaza, etc. y con esfuerzo y tensión abrieron almacenes, tiendas, herrerías, hoteles, panaderías. Disfrutaron de las cosas pequeñas de la vida: los amigos, las fiestas familiares, y los acontecimientos sociales. Una mano estaba siempre extendida para el que llegara y también para dar y recibir según las circunstancias.

Con el deseo de mejorar y elevar las condiciones de vida en la localidad, un grupo generoso de vecinos se reunió el día 25 de septiembre de 1927 y quedó constituida una sociedad anónima bajo la denominación “Luz Eléctrica de Claraz” como lo estipula el Art. 1º de sus estatutos.

Según versiones el primer motor para generar electricidad, por primera vez en Claraz, iba a ser un Otto Deuz de 60 HP. y que, según la misma fuente, el barco que lo traía se hundió en alta mar. Por lo que tuvo que ser traído desde Francia un nuevo motor “Stella Maris” de 60 HP. con generador A.E.G. de 40 kilowatts

En 1929, la nueva y primera usina comienza a funcionar frente a la comisaría hasta el 12 de octubre del año 1943, que dejó de funcionar por desperfectos mecánicos. El motor se mando a rectificar a la empresa “BIMA” de Bariffi Hnos. de la ciudad de Tandil, se puso en marcha por un periodo prolongado, pero al no poder saldar la deuda del arreglo, la firma mencionada inició un embargo. Como muchos de los usuarios se encontraban atrasados en el pago de la luz eléctrica de sus casas y calles, causaron un daño irreparable, el pueblo se quedó sin luz eléctrica por 13 años. En ese momento, el manejo de la usina se encontraba a cargo del Sr. Antonio Nielsen. En ese interín se produce una intervención provincial a la Sociedad Eléctrica, complicando aun más la situación.

En el año 1955 el Sr. Jorge Soldabini de la ciudad de San Cayetano, quien desempeñaba el cargo de Comisionado de Necochea, con un grupo de vecinos de esta localidad, entre ellos el Sr. Omar Elicheribehety, Delegado Municipal de Claraz, el Sr. José A. González, el Sr. Antonio Cesar Ibañez, y el Sr. Gabino R. Medina reinician el funcionamiento del motor de la usina que había permanecido inmóvil, como ya se explico, mas de 13 interminables años; en ese transcurso de tiempo, nuestros habitantes vivieron alejados de los múltiples beneficios de la electricidad, teniendo que reemplazarla por velas, lámparas de kerosene y faroles.

Tiempo después la misma comisión tramitó ante las autoridades de la Provincia de Bs. As. Un nuevo motor para auxiliar al existente que decaía en su funcionamiento. Se consiguió en la localidad de María Ignacia (Vela), colaborando en el transporte el señor Abel B. Ibañez, una vez acá, se vio que el costo, para hacer sus bases era grande, por lo que se descartó y se trajo otro de la ciudad de Chillar. Un motor Blackstone de 40 cv para el cual el Sr. Arnaldo Gustavo Yelix realizo, gratuitamente, la dirección, armado y llenado de la base.

Años después, el consumo de electricidad crecía notablemente y la comisión trabajó hasta conseguir un equipo Berliet portátil, siendo el Sr. Luis Remoardi el encargado de su manejo. Paralelamente, se formó otra comisión integrada, entre otras personas, por los señores Juan Bautista Bonnat, Mateo Ángel Fiore y José Arias para conseguir conectar la red que venia del Chocón, para contar con corriente alternada con servicio las 24 horas, ya que la anterior era continua y comenzaba 20 minutos antes de la entrada del sol, para que los niños tuvieran que dejar de jugar y volver a sus hogares, y terminaba a las 12 de la noche. Antes de las 24 horas el encargado de la Usina hacia una señal bajando el voltaje tres veces seguidas, avisando que la luz eléctrica terminaba hasta el otro día, cuando el sol dejara de alumbrar.